Hola. Soy Diana, y en mayo de 2014 me diagnosticaron fibromialgia. He creado este blog para compartir con vosotros/as, sin ánimo de lucro, todo lo que he aprendido desde ese momento hasta el día de hoy, en el cual, puedo decir que, si bien no estoy curada ni soy asintomática, he conseguido controlar los síntomas de esta enfermedad y mejorar mi calidad de vida. 

Empezaré por el principio. Nací en Granada el 23 de noviembre de 1983. Mi padre falleció en un accidente de tráfico cuando yo tenía poco más de un año. Mi madre y yo nos trasladamos a vivir a Barcelona, más cerca de su familia. Mi madre, su hermana, -mi tía y una segunda madre para mí-, mi abuela y yo formábamos una familia en la que yo crecía feliz, a pesar de la ausencia de mi padre. Mi abuela, falleció en el año 97, a los ochenta y cinco años, de Alzheimer.

A los dieciséis años empecé a sufrir dolores de espalda; dolores similares al lumbago. Pero además del dolor esporádico, yo no me encontraba bien; me dolía el estómago; me despertaba por la mañana mareada y sin fuerzas.

Mi madre y yo empezamos a recorrernos todas las consultas médicas que se nos ocurrían. Unos médicos me mandaban unas cosas; otros, otras; unos me hacían un diagnóstico; otros me hacían otro totalmente opuesto; unos me decían que hiciera más deporte; otros que hiciera reposo; unos me hinchaban a tetrazepam; y otros me decían  que me bañara con agua caliente “que a mi edad todo se quita”; unos me querían meter en quirófano por una hernia discal y aplastamientos vertebrales, mientras otros me decían que mi columna lo único que tiene es escoliosis, y el sacro anteriorizado -los aplastamientos vertebrales no me los detectaron hasta trece años después-. Cada vez estábamos más desesperadas. Me había ido a estudiar a otra ciudad para ver si mejoraba con un cambio de aires, pero yo seguía estando cada vez peor, y ahora, además, lejos de casa. Los médicos no se tomaban en serio mi problema.

Mi madre y mi tía decidieron ir a verme, pero tuvieron un accidente en el que perdieron la vida.




Yo tenía dieciocho años y la vida se me complicaba a pasos agigantados. Tuve que dejar mis estudios de farmacia en la universidad para poder trabajar y salir adelante realizando trabajos físicos que, hicieron que en cuestión de pocos años, mi enfermedad -todavía no diagnosticada por entonces- avanzase más y más rápido.

Llevaba diez años con unos dolores terribles, hasta que la situación ya era insostenible. Mantuve mi trabajo como monitora deportiva y entrenadora personal todo el tiempo que pude; al principio daba las clases con muletas; después, ya no podía trabajar y mi situación económica era, evidentemente, muy complicada. Lo poco que tenía lo había gastado en algún que otro tratamiento médico, que, en mi caso, sólo había servido para eso; para gastar dinero.

Me lié la manta a la cabeza y volví a Barcelona en busca de un trabajo menos agresivo para mí, que me permitiera salir adelante. Pero mi problema seguía conmigo, hiciese lo que hiciese. Ante la desesperación, con el fin de dar salida a mi situación laboral, tener la mente ocupada y sentirme productiva -estudiar da cordura, decía un amigo mío-, en 2011 decidí hacer algo que tenía muchísimas ganas de hacer: empezar a estudiar derecho en la universidad a distancia, puesto que mi estado de salud me impedía cursar estudios presencialmente. Siempre estaré agradecida a mi compañero de vida, y a mis abuelos, Antonio y Ana, que lo hicieron posible.

Pasaron unos meses y, animada por mi pareja, empecé de nuevo a buscar un tratamiento efectivo. Fuimos a médicos, fisioterapeutas, osteópatas, kinesiólogos, de mejor y peor categoría, incluso profesores de universidad. Ya os podéis imaginar el coste económico que esto supuso. Aún así, una vez más, solamente sirvió para eso; para gastar dinero.

Cada vez surgían más complicaciones, y mis limitaciones físicas y económicas siendo tan joven hacían perder el sentido de todo.

Estaba agotada física y mentalmente. No sabía ya ni lo que tenía, y lo único que quería era tener un diagnóstico claro para poder poner solución a mi sinvivir. Tenía mareos, dolor de cabeza, molestias de estómago por las mañanas, un estreñimiento brutal, y unas reglas dolorosísimas. Empecé a padecer alergia estacional de las serias –con ataques asma-. Ciática, primero en la pierna derecha y meses más tarde también en la izquierda. Dolores muy fuertes en las piernas, que comenzaron en la rodilla derecha. Al año, casi desapareció, pero pasó a la rodilla izquierda aumentando cada vez más, impidiéndome caminar más de 10 minutos seguidos ni conducir ¡con lo que me costó superar mi miedo al coche!-. Y para no dejar de sumar, un día la mano derecha me empezó a hormiguear por las noches. Pasó de un simple hormigueo a dormirse completamente todas las noches y sentir mucha presión en ella, impidiéndome dormir. Durante el día la notaba resentida y con dolor. Se me fue extendiendo hacia la mitad de la mano y el antebrazo. Hasta que me comenzó a pasar también en la mano izquierda -aunque con menos intensidad que en la derecha-. Había días que no podía abrir una botella de agua ni teclear en el ordenador, y se me llegaban a caer las cosas de las manos. Además, tenía picores por todo el cuerpo.

Durante los últimos años, iba estando más y más cansada. Tenía dolores y contracturas en cuello, hombros, brazos, zona dorsal, zona lumbar, glúteos, caderas y mandíbula que me generaban un dolor constante, de día y de noche. Dolor en los costados, como si fuesen las costillas. Dolor fuerte en los ojos y a la altura de las cejas y desorientación frecuente en los sitios concurridos. Acidez casi a diario, y síndrome de piernas inquietas cuando estaba tumbada – si alguna vez lo habéis tenido, sabréis que es muy agobiante-. Además, me pasaba una cosa muy curiosa –los médicos no le encontraban explicación-: llevaba cinco años con una sudoración nocturna desmesurada. Cogía frío, me dolían los músculos y huesos y me despertaba. Cada noche tenía que levantarme, meterme en la ducha, y me tenía que cambiar hasta tres veces el pijama, y las sábanas. Podréis imaginar el trastorno que ello me produce al repetirse cada noche durante años.  Sinceramente, no recordaba lo que era no tener dolor.

Un día, una doctora se asustó con la sintomatología que yo presentaba -ella estaba convencida de que tenía un tumor- y me pidió toda clase de pruebas que afortunadamente salieron bien. Eso sí, me diagnosticó fibromialgia. Y con ello, empezó mi nueva andadura con esta enfermedad.

En los meses posteriores, farmacológicamente hablando, me mandaron de todo. Tal cantidad de pastillas que en la unidad del dolor me dijeron claramente: “La medicina no puede hacer nada por ti. Los médicos no tenemos ni idea de cómo tratar esta enfermedad. Eso sí, con toda esta medicación que te han mandado, a los cincuenta años no llegas”.

Esas palabras me habrían hundido todavía más si no hubiese sido porque desde la Asociación de Fibromialgia de Granada había llegado a mis manos, un poco por casualidad, un libro que explicaba cómo la alimentación influye en el desarrollo de los síntomas en esta enfermedad. Estaba convencida que tenía que probar el cambio de alimentación que proponía la autora. Así que decidí apostar por ello a tope.

Me puse en contacto con ella a través de las redes sociales. Sin ni siquiera haber probado su teoría, sentía la necesidad de darle las gracias por, al menos, ofrecer un halo de luz a todas las personas que como yo, estábamos completamente perdidas, desesperadas, y resignadas a una vida con dolor. Hay personas que realizan una labor realmente valiosa para casos como el mío, completamente abandonados a nuestra suerte.

Localicé una tienda donde vendían los nuevos alimentos recomendados en el libro, lo cual supuso de nuevo un gasto inicial, pero esta vez sí que no fue en vano. Compré alimentos nuevos para mí y los empecé a consumir. Y días después, la autora del libro me recomendó que eliminara otros alimentos que formaban parte de mi dieta y se ofreció a ayudarme y tratarme a través de la alimentación. Yo aún no lo sabía, pero ese día iba a suponer un punto de inflexión en mi vida. Me propuso compartir mi evolución a través de vídeos con el fin de ayudar a más personas como yo, y me pareció muy buena idea. Recuerdo que iniciamos el proceso con una dieta de desintoxicación del hígado, y que era la primera vez que yo oía hablar de algo parecido.

A partir de entonces, empecé a prestar atención a lo que comía, y me dediqué a familiarizarme con los alimentos, los términos, y las teorías. Íbamos observando cómo me sentía tras ingerir unos alimentos u otros, y fuimos elaborando mi propia lista de alimentos aptos. Empecé a notar mejoría. Algunos síntomas estaban desapareciendo y estaba contenta por ello -ya no sudaba por las noches, no se me dormían las manos, y un poco más tarde, dejé de tener piernas inquietas-, pero otros, como el dolor, seguían ahí. Y a pesar de que en aquellos momentos había circunstancias de mucho estrés que hacían más difícil mi mejoría, a mí eso no me servía de excusa. Me sentía estancada. Así que, sin dejar de seguir mi dieta -porque es la base de todo el proceso-, decidí ir un poco más allá y seguir buscando. Tenía una pieza importantísima del puzle, pero me faltaban las demás. Piezas que tras mucho trabajo diario, de leer y escuchar a muchas personas con teorías diferentes o similares, poco a poco he ido uniendo, y experimentando, y que ahora quiero compartir con vosotros y vosotras en este blog.  Experiencias propias -buenas, malas, efectivas o no efectivas- que he vivido, y pautas que he adquirido y que se resumen en algo tan sencillo y tan complejo a la vez como limpiar nuestro organismo en todos los sentidos. 

En dos años y medio mi salud y mi vida han cambiado muchísimo. Dejé de tener dolor tan intenso y constante, piernas inquietas, pérdida de sensibilidad en las manos, dolor de cabeza, presión en los ojos, sudoración nocturna, picores, mareos, problemas de digestión, reglas dolorosas, fatiga constante, ansiedad, insomnio, alergia estacional y asma, y empecé a sentirme con fuerzas para tomar de nuevo las riendas de mi vida. Me siento mucho mejor, más positiva, y con más energía. En 2015 me gradué, me afinqué definitivamente en Barcelona, y en 2017 cursé el máster en abogacía y me especialicé en una rama del derecho dedicada a velar por los derechos de las personas enfermas, y especialmente, de las afectadas por síndromes de sensibilización central.

Como comentaba al principio de esta página, no puedo decir que sea asintomática pero, tras varios años de lucha, he encontrado el camino para recuperar mi salud y mi vida.

Os animo de todo corazón a que sigáis los consejos de alimentación y de vida que comparto en el blog, a que no perdáis la esperanza, a que creáis en vuestra capacidad para salir adelante, y a que nunca dejéis de luchar. Si yo he podido hacerlo, vosotros/as también podéis.

Un abrazo enorme.

Diana.

30 Comentarios

  1. María

    Hola belleza.

    Te escribo porque he visto tu delicioso bizcocho en el grupo de veggies de Granada. Yo soy vegana.
    He leído tu historia porque hace varios meses yo estuve bastante enferma con temas del sistema digestivo. Tras medio año, más o menos, no sé aún qué tengo (sabrás que la SS funciona como funciona). Sin embargo, no quiero hablar de ella. Quería decir unas cosas:
    1. La dieta vegana es bastante buena si la empleas bien, y esto quiere decir: nada de azúcar refinado (ni de caña -porque no suele ser realmente de caña, además, te aconsejo que lo sustituyas por la estevia de herbolario-), nada de gluten (que he visto que no lo tomas -yo tampoco-), nada de abusar de la soja, etc.
    2. Yo te aconsejo que aumentes (no sé cómo comerás, hablo desde la ignorancia, disculpa) los alimentos crudos, de modo que te alimentes 70% crudo. Hay pasteles crudiveganos realmente deliciosos.
    3. ¡Y lo más importante! Por favor, lee a Louise L. Hay. Hay un vídeo de ella en Internet llamado Tú puedes sanar tu vida, y el libro está colgado en PDF con el nombre de Usted puede sanar su vida. A mí me ha ayudado mucho, y aunque no quiero ofenderte ni atacarte, la enfermedad no sólo se produce por alimentarnos mal, sino por los pensamientos.
    Si al final lo lees, léelo al completo y echa un vistazo al glosario de enfermedades y pensamientos negativos.
    Susan Powel (la conozco porque me compré un libro de ella conocido como “Alimentación Consciente” -es otra de las mujeres que superó su cáncer sin tratamiento, “sólo” con alimentación cruda y pensamientos positivos -tienen más fuerza de lo que yo creía-) dice que la fibromialgia se produce por estar en constante contacto con aparatos eléctricos, por sus radiaciones. Uno de los consejos es dormir sin que el móvil esté a la altura de la cama y, por supuesto, sin WIFI.

    ¿Cómo estás ahora? ¿Te ha ayudado tu cambio de dieta?
    Si quieres hablar conmigo, te dejo mi e-mail: maria_piernas@hotmail.com

    Responder
    • Diana Salvador Rodríguez

      ¡Hola María!
      Alguna vez te he visto en Facebook, :-). Encantada de conocerte.
      Muchas gracias por tus palabras y por tus aportaciones. Siempre son útiles.
      En los próximos días colgaré la receta de bizcocho con sirope de ágave o de arroz, cuando coja el punto a las medidas. Entonces ya será un bizcocho hiper mega sano.
      Los endulzantes que utilizo yo son la stevia, las melazas y los siropes. El azúcar integral lo utilizo sólo muy puntualmente e intentando que sea de muy buena calidad.
      En términos generales, mi dieta se compone de cereales integrales, legumbres, algunas frutas (no todas), té de 3 años, bebida vegetal de arroz, verduras no solanáceas, algas, y suplementos (magnesio, vitamina B y spirulina). Y por supuesto, siempre bajo la supervisión de una nutricionista.
      El blog todavía es muy joven, y tenemos poquitos posts pero poco a poco vamos compartiendo las experiencias que voy teniendo.
      Mi sorpresa en cuanto a lo importante que es llevar una alimentación adecuada, y sobre todo si se padece alguna enfermedad, me llevó a iniciar este proyecto con el que espero poder ayudar, ya no sólo a enfermos de Fibromialgia, si no a cualquier persona que quiera conocer un poco más los beneficios de una alimentación saludable.

      Responder
  2. raquel jacowicky

    hola mi querida
    Te escribo desde Argentina,desde san juan una provincia q limita con la cordillera de los Andes,Chile y el oceano Pacifico.
    Sufro desde hace 16 años de esta enfermedad.
    Hace un mes estoy sin lactosa y sin gluten,me siento mejor ,mucho te diria.
    Estoy bahando de peso,ya q abandone hace 2 años el tabaco y sustitui por alimentos,mUy contenta por haberte encontrado,a vos no debo explicarte los dolores y los insmnios y los humores.Te envio un beso ASI de grande mi email es cuqui2010@hotmail.com olvide decir q tengo 65 años y soy econoista y abuela.

    Responder
  3. Ana

    Hola Diana,te he encontrado a través de una amiga de la infancia,no sabes la alegria que me ha dado!!!
    Me siento muy identificada contigo,tengo 30 años y llevo 6 años sufriendo dolores y sensaciones en todo el cuerpo insoportables…
    A dia de hoy tomo zitram de 300,lyrica 75,tryptizol 50,cymbalta 120..y alguna cosilla en plan rescate,pero sigo teniendo dolores insoportables,mareos cada vez más constantes y caidas,deshorientación,falta de memória y un sin fin de sintomas…he probado casi todo,ahora el doctor de la unidad del dolor me ha recomendado pincharme colageno,dice que parece hacer efecto,ya os lo comentare en cuanto me lo pongan,pero quiero dejar de tomar todas las pastillas,porque me siento mal,porque pienso que así estoy matando a mi organismo y sobretodo que tengo dos niñas preciosas de 4 y 5 años que me necesitan,voy a ir a un nutricionista y pedirle que me prepare una dieta para mi necesidad,gracias por tener este blog,me va a servir de mucha ayuda,ÁNIMO!!!!

    Responder
  4. olga castillo

    Me gustaria poder estar en contacto contigo tengo muchos dolores a la espalda,columna,estoy asi hace ya como 5 años soy intolerante a la lactosa,y operada de muchas cosas me gustaria poder conversar si pudieses responderme te lo agradeceria .

    Responder
  5. Ruben

    Buenas Diana!! Soy un es compañero de trabajo de David, y me gustaría aclarar que no soy experto ni entendido en el tema y por lo tanto lo que pueda decir puede ser una tontería soberana, pero nunca se sabe. Una conocida tiene tu misma enfermedad y por mera curiosidad me dio por bichear un poco Internet (una costumbre que me ha ayudado bastantes veces). El caso es que hay varias opiniones de expertos que aunque suene raro, recomiendan hacer ejercicio al nivel que nos sea posible, ya que incrementando nuestra capacidad física llegaremos con más energía al final del día y la sensación de cansancio es menor. Al ser menores también los esfuerzos a realizar en el día a día también se palian en cierta medida los dolores musculares. Es difícil, imagino, incrementar nuestra masa muscular cuando no podemos caso no aguantarnos en pie, pero igual es un buen momento para probar, ahora que parece que estas algo mejor… Sólo por dar ideas…
    Muchísimo ánimo y fuerzas!!!

    Responder
    • Diana Salvador Rodríguez

      Hola Ruben. No es nada descabellado lo que comentas. El cuerpo necesita movimiento, pues por estancamiento también enferma. Gracias por tu aportación.

      Responder
  6. tamara garcia garzon

    Buenas he leido tu blog eres una luchadora.yo tengo fibromialgia desde pequeña pero me lo diagnosticaron hace once años cada vez me veo mas cansada y con mas dolores.estoy un poco perdida en el tema de la alimentacion ya que voy poco al medico…voy poco por que cada vez que voy es para mas medicacion un saludo

    Responder
    • Diana Salvador Rodríguez

      Hola Tamara,
      Se hace lo que se puede. 🙂 He tenido idas y venidas, pero creo que voy por el buen camino. Las pautas alimentarias no me las recomendado la medicina tradicional, sino la medicina, nutrición y dietética natural guiada por terapeutas que me han enseñado cómo debo alimentarme para evitar seguir intoxicando el organismo y así poder encontrarme mejor. Eso, unido a otros aspectos a tratar, importantes en esta sintomatología, es lo que estoy poniendo en práctica. Hay un post del blog en el que expliqué un poco las bases de la alimentación que sigo. Para cualquier cosa, aquí me tienes. ¡Ánimo!

      Responder
  7. Mónica

    Hola,por lo que he leido no parece fibromialgia,se parece bastante los sintomas a una enfermedad catalogada como rara porque sus sintomas son muy heterogeneos y su diagnostico muy dificil,la mayoria de los facultativos no la conocen porque existen muchisimas y a no ser que se especialicen no la reconocen a primera vista,se llama sindrome de ehlers danlos,busca información al respecto.Es verdad que para esta patologia la alimentación correcta es muy necesaria tambien.saludos.

    Responder
  8. Mercedes Campos

    Hola Diana.Yo te conocí mediante los vídeos de tu recuperación, en el blog de Maribel Ortells. Cuando estabas en obras con la cocina…jajaja. Quería preguntarte, si fué la dieta del grupo sanguíneo la que seguiste,por que yo la seguí, las primeras ocho semanas es para desintoxicar y luego comer sólo lo que tu grupo sanguíneo diga.Te agradecería contestación. Un abrazo guapa

    Responder
    • Diana Salvador Rodríguez

      Hola Mercedes! Entonces ya sabrás que esto no es como coser y cantar, jejeje. Nos basamos en mi grupo sanguíneo, pero íbamos observando cómo me sentaban los alimentos, y si veíamos que alguno no me iba bien, lo eliminábamos de la dieta, y seguíamos observando. Empezó a estar muy presente la dieta macrobiótica también, pero no estricta, porque al final todo es observar y encontrar lo que a cada persona le va mejor. Hasta que hace unos meses vi que no mejoraba más. Y empecé a completar mi tratamiento con limpiezas más intensas de órganos, sistema linfático (dicho así resumidamente), y afección física de lo emocional. Todo ello igual de importante.

      Responder
  9. Belén Sino Eso

    Hay un libro que habla precisamente de esto.de lo que influye la comida en la fibromialgia. Te lo recomiendo. La autora es Isabel Ortells.yame dirás. Entre todos se puede. Y desde la asociación fibromialgia Unión y fuerza se están recogiendo las 500.000 firmas que nos hacen falta antes de mayo de 2015 para que en el congreso y el Senado tomen de verdad la fibromialgia como una enfermedad. Es para España.y nos apoya mucha gente. Desde tu blog por favor divúlgalo porque en cualquier provincia de España,en todas las asociaciones hay donde firmar. Pero si no llegamos a 500.000 firmas en 9 meses no servirá para nada. Gracias y suerte, yo también la sufro…

    Responder
  10. lidia

    hola Diana!
    Acabo de descubrir este blog y, en concreto, esta entrada porque me la ha enviado mi novio, uno de mis mayores apoyos en esta enfermedad que comparto contigo.

    No he mirado ninguna entrada, ni he visto ninguno de tus vídeos aún, pero me guardo este blog para hacerlo. Como supongo que te dirá mucha gente, me siento muy identificada contigo, sobre todo por el tema de la edad (yo soy del 88 y no conozco a nadie más o menos que ronde esta edad con fibro). No es lo mismo una persona más mayor que gente joven que la empieza a desarrollar desde pequeñas. En mi caso comenzó a los 13 con un esguince cervical en el colegio, y el diagnóstino no fue hasta los 23.

    Has expresado perfectamente la desesperación que te produce el mareo de ir de un médico a otro, de una medicación a otra (a cada cual más bestia) y de tratamiento en tratamiento sin conseguir nada, sino perder pasta.

    La ansiedad de no saber qué te pasa, que te digan que te des agüita caliente, no entender por qué no puedes funcionar como persona… es horrible. Es horrible también que perdieses a tu madre y a tu tía en ese momento, lo siento mucho.
    Yo perdí a mi padre a los 16 y por supuesto también achacaron los síntomas a traumas ocultos porque, con esta edad, ¿cómo vas a tener fibromialgia?

    En mi caso tuve el apoyo de mi madre, de mi novio, que me ayudó a salir adelante cuando más en la mierda estaba, pero también tuve toda la incredulidad del mundo por parte de otros miembros de mi familia, porque obviamente es una enfermedad que mola fingir para no poder moverte…

    Lo dicho, muchas gracias por dedicarle tiempo a este blog, voy a investigarlo bien! Y gracias por darte a conocer para que otras como tú podamos encontrarnos 🙂

    Responder
    • Diana Salvador Rodríguez

      Hola Lidia,
      Muchas gracias. Te entiendo. Precisamente, esa es mi intención. Poder ayudar a otras personas que están sufriendo lo mismo, dando a conocer los tratamientos y hábitos que a mí me están ayudando, para que se sepa que, aunque cada persona es un mundo, los hay, y no tenemos que vivir resignados a lo que los médicos nos han estado diciendo durante años por el simple desconocimiento de la causa de estas enfermedades. Y que este sea un punto de encuentro para quienes la padecemos y poder así trabajar juntos en la búsqueda de soluciones y mejorías.

      Responder
  11. Cristina

    Hola a tod@s,

    Felicidades Diana! por tu fuerza de voluntad, por tu entereza y por dejarnos compartir contigo tu historia.

    Yo también estoy diagnosticada de fibromialgia hace unos 3 años, y debo reconocer que es agotador… Mejor dicho, poco soportable. Yo, me he negado a seguir tomando medicación porque no me hacia nada, al revés, me sentía que no podía pensar, no me dejaba desenvolverme con normalidad y un sinfín de cosas negativas…. he intentado cambiar algunos hábitos y tomo unos sobres de minerales llamados Recuperation (recomendados por Alfred Blasi), no se si será psicológico o no, pero me ayudan.

    ¿Qué libro es el que recomiendas sobre la alimentación que nos favorece?

    Me encanta compartir con todos vostr@s nuestras experiencias y vivencias, a ver si entre tod@s logramos tener mejor calidad d vida.

    Un abrazo.

    Responder
  12. Anibal Nestor laguzzi Pardal

    Hola amiga, hace un año lei este articulo y hoy, 1 año mas tarde vuelve a los recuerdos de faceook. Lo he leido con mucha atencion, y sé tu sufrimiento, xq ten go u a hija de 37 años quefue diagnosticada en Oviedo,x suerte, de fibromialgia, ademas de eaclerosis multiple, tengo daos feacientes de que e iste un medico-cirujano que realiza una operacion solo en extremidades para acabar con los dolores, en el banco con quien trabajo, la asesora m3 confirmó que su madre estaba postrada en la cama a base de morfina, se la llevo a Suiza y hoy es la persona mas feliz del mundo, no pienses que la postura que adoptaste es erronea, creo que eres unamujer muy emprendedora, y eso me agrada, ya te comwntare el estado psicologico que le produce la esclerosis, y de otra manera, tambien ,hace pocos dias vien internet un articulo sobre un nuevo tratamiento, la camara hiperbálica, que se esta realizq do con éxito en MEXICO.
    SI DESEAS CONECTAR conmigo, puedes hacerlo por Facebook con mis datos, o bien por email, espero tus noticias, y deseo que este bien al recibir mmi nota , un eterno saludo desde Logroño

    Responder
    • Diana

      Gracias Anibal. Siempre es bueno conocer nuevos tratamientos. Pueden ayudar a muchas personas. De momento mantendré el tratamiento que estoy siguiendo, que me está yendo muy bien, pero lo tendré en cuenta. 🙂

      Responder
  13. Beli Quintana

    Buenos días, ayer me envió un enlace una amiga mía, y desde anoche estoy leyendo este blog . Muy interesante para mí .
    Desde hace muchos años padezco dolores y siempre me han diagnosticado reuma, contractura muscular, y depresión.
    En el 2012 me diagnosticaron fibromialgia .
    Últimamente estoy tomando demasiadas pastillas, ahora me ve una Neuróloga y para hacerme un diagnostico neuropsicriático tendrá que quitarme todos los tratamientos.
    Estoy interesada en vuestro blog y estoy interesada en la alimentación y desintoxicación para poder realizarlos.
    Me gustaría que me diese algunos títulos de libros para poder asesorarme para sentirme mejor.
    Muchas gracias por tu ayuda
    Un cordial saludo
    Beli

    Responder
  14. Iris

    hola Diana me encanta tu blog me siento muy identificada por como expresas todo lo que yo tambien he sentido con esta enfermedad,el proceso tan angustioso que se pasa para que alfinal termines diagnosticada y sin ninguna ayuda ni solucion, a mi expresarme me cuesta hay dias que ni se apenas hablar, por ello agradezco poder leerte ya que parece que mis ideas se ordenan y toman sentido con tus palabras, gracias

    Responder
    • Diana

      Muchísimas gracias Iris. Me alegro de poder ayudarte. ¡Ánimo!

      Responder
  15. Shevel

    Hola Diana!
    Gracias por compartir tu historia nos ayuda mucho a tod@s que padecemos fibromialgia yo también intento seguir una dieta sana siempre estoy buscado recetas o alimentos que ayuden a mejor esta dolencia.
    Yo puedo decir que tengo días buenos regulares y malos ya casi poco que los tengo.
    Intento hacer lo que puedo y incluso el año pasado pude ptacticar rafting en Costa Rica, así que ánimo a todo el mundo a ir hacia delante cuando puedan sin miedo.
    Esta vida está para vivirla no sufrirla.

    Responder
  16. liliana marixa

    Hola Guapa : mis felicitaciones x esto y mi pedido seria algo asi como un cuadro simple como para las comidas diarias en toda la semana las mas recomendadas y tal.. millones de besos a ti y a los tuyos

    Responder
  17. Gloria

    A veces me cuesta creer estos articulos,la enfermedad dicen que son unos transmisores fel cerebro.Entonces como se pueden curar solo cambiando dieta?Y solo puedes saber con pagando un dineral a un coach,hay artículos y libros que hablamos de curación,me hace pensar que es publicidad.Si es así pq los médicos no te lo dicen?Creo que sea más complejo que una sola dieta o una desintoxicación del hígado,ya que es una enfermedad neurologica

    Responder
  18. Evelyn Ramos Santos

    Saludos,tengo fibromialgia,para que me envíen todo lo relacionado con esta condicion y lo nuevo q me pueda ayudar,estoy con medicamentos q no me ayudan mucho.Gracias!!!

    Responder
  19. silvia susana

    yo tengo dolor en las lumbares y en el sacro, con distintos diagnósticos (artrosis, sacroilitis, fibromialgia), realicé varios tratamientos y solo tuve alivio dos o tres días. También insomnio, olvidos de alg palabras cuando hablo, me cuesta por falta de ganas ir a mi trabajo, etc
    Tome varios remedios pregabalina, dolo duxetin, y montón de calmantes, que afectan mi colon irritable.

    Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Share This

DESCARGA YA EL EBOOK CON LAS 12 CLAVES DE MI RECUPERACIÓN DE LA FIBROMIALGIA

DESCARGA YA EL EBOOK CON LAS 12 CLAVES DE MI RECUPERACIÓN DE LA FIBROMIALGIA

Enhorabuena, ya te has inscrito!