¡He vuelto!

Hoy quiero contaros el porqué de mi ausencia desde que hace algo más de cuatro meses hicimos el taller sobre comida sana. Y la respuesta es esta:

 

Que D/Dª. DIANA SALVADOR RODRIGUEZ, con el número de documento , ha obtenido en calificación de APTO en la evaluación de la capacitación profesional para el ejercicio de la profesión de Abogado y cumple con los requisitos para la expedición del Título profesional de Abogado

 

Y porque estoy preparando un regalito para vosotros/as que muy pronto tendréis en el blog:

 

SITUACIÓN LEGAL LABORAL EN LOS SÍNDROMES DE SENSIBILIZACIÓN CENTRAL: Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica, Síndrome de Sensibilidad Química Múltiple, Electrohipersensibilidad

 

Sí, ya soy oficialmente abogada y especialista en fibromialgia y demás SSC, y con ello puedo decir que he cumplido un sueño. ¿Y por qué digo que he cumplido un sueño? Pues no por el mero hecho de haber superado una carrera, un máster y un examen de estado, sino por haber cumplido mi objetivo, y digo “mi” y no el objetivo de otros/as, sino el que yo había decidido; y haberlo hecho superando las mil y unas dificultades que se me han ido presentando, y a pesar de mi enfermedad.

Cuando hace siete años decidí estudiar derecho no era el momento más idóneo en absoluto. Mis lesiones y dolencias físicas me habían obligado a dejar mi trabajo, liarme la manta a la cabeza e irme a vivir a otra ciudad a mil kilómetros de distancia donde me había salido otro trabajo con un contrato de seis meses y un sueldo poco menos que justito, y en el cual no me renovaron el contrato pasado ese tiempo. Mi salud pendía de un hilo y no sabía por qué, y mi situación económica había remontado un poco pero mis “obligadas inversiones” buscando una “cura” siempre superaban mis pequeños ingresos. Yo llevaba un tiempo dándole vueltas a lo de volver a la universidad, pero no se lo había comentado a nadie. Un día, mientras comíamos en una pizzería le dije a mi pareja “me gustaría estudiar derecho”; y lo dije sin saber muy bien por qué, y con un poco de reparo; pensando que me diría que no tenía mucho sentido, porque no tenía nada que ver con lo que yo había hecho hasta entonces -estudios de ciencias, deporte…-, y porque lo que yo realmente necesitaba en aquel entonces era un sueldo. Sin embargo, en lugar de todo eso, lo que me dijo fue “y a mí me gustaría que lo hicieses”. Y me quedé tan sorprendida que no sabía ni qué decir. Pensé: “¿así de fácil? ¿no voy a tener que discutir para hacer valer mi idea y poder hacerlo?¿no voy a tener que dar explicaciones de por qué quiero hacerlo?”.

En aquel entonces no sabía aún cómo lo haría, porque con el dinero que tenía solo me llegaba para un semestre y la matrícula; pero yo pensé “bueno, yo empiezo, y ya se verá”. Unos cuantos meses después mi salud empezó a empeorar todavía más y empezaron a lloverme problemas por todas partes. Mi vida era un auténtico caos. Aún así, con un gran esfuerzo yo seguía estudiando. Tuve que pedir dinero a mi familia para poder seguir pagando la universidad, a mi pareja, y hasta me concedieron becas, pero fue posible; el dinero de una parte o  de otra llegaba y yo podía ir superando los cursos. Me vi viviendo de la cama al sofá, con miles de dudas, estudiando básicamente para no volverme loca, y con un dolor enorme en mi cuerpo y en mi alma, porque cuando intentaba imaginarme en un futuro, simplemente no veía nada. Me sentía como una barca agujereada flotando a la deriva esperando a hundirse.

Empecé, no sin esfuerzo, a cambiar mi alimentación, a cambiar mis hábitos, mi forma de ver la vida, de tratar mis emociones, mis pensamientos, y de llevar mi día a día. Al principio tuve días malos, días muy malos y días regulares; hasta que me di cuenta de que también tenía días buenos. Me sentía orgullosa de mí misma y de lo que estaba consiguiendo. Y mi cuerpo lo notaba. Estaba saliendo a flote en todos los sentidos. Y lo estaba haciendo porque había empezado a creer en mí; a dejar de verme como una enferma “que no servía para nada”; a dejar de lamentarme; a no rendirme; a salir de mi área de semiconfort; y a empezar a tomar las riendas de mi vida. Porque cuando adoptas una actitud positiva y valiente ante la vida, todo parece mucho más fácil.

¿Quién me iba a decir a mí que estas vacaciones iba a conducir un coche que no es el mío, por Galicia, por curvas, con lluvia y con niebla? ¿Quién me iba a decir que iba a estar diez días de vacaciones, haciendo excursiones, durmiendo fuera de casa, en colchones duros, blandos, durmiendo pocas horas, pasando muchas horas de viaje en coche, cambios de temperatura, humedad, y que solamente iba a tener dolor de espalda una mañana; que por fin iba a descansar todas las noches; que iba a conseguir vender mi casa; que iba conseguir vivir cerca de Barcelona en un piso que cumpliera lo que yo pedía; que iba a impartir talleres sobre hábitos saludables y desarrollo personal; y que iba a conseguir sacarme un grado y un máster?

Hoy me siento enormemente feliz y agradecida por todo lo que he conseguido y por eso estaba esperando este día para compartirlo con vosotros/as; porque yo no soy ni más fuerte, ni más lista, ni más afortunada que vosotros/as, ni tengo una vida perfecta y libre de problemas. Simplemente he aprendido a creer en mí, en mis capacidades y en mi recuperación; a no rendirme y a ser más positiva, incluso, ante el dolor. A entender que mi cuerpo no es mi enemigo y que hará todo lo posible por hacerme la vida más fácil siempre y cuando yo lo cuide; porque absolutamente de todo lo que me ha pasado en la vida, hasta de lo más terrible, he aprendido algo; y porque si no lo hubiera pasado tan mal, no sería capaz de valorar todo lo que tengo hoy; porque ahora sé que después de la tormenta siempre vuelve a salir el sol. Y porque también sé, que si yo he podido conseguirlo, vosotros/as también podéis; porque todos y cada uno de nosotros/as tenemos mucho más potencial del que imaginamos; porque cuando empiezas, ya no hay quién te pare; y porque sin duda, marca un antes y un después en tu vida.

HE CAMINADO SOBRE BRASAS

Quiero hablaros de una experiencia que me ha demostrado una vez más, lo muy capaces que podemos ser de conseguir algo que aparentemente parece muy difícil, simplemente, porque nuestra mente cree que lo es.   Hace unas semanas estuve en un seminario-taller de...

leer más

SÍNDROME TEMPOROMANDIBULAR EN FIBROMIALGIA Y SFC

Hoy quiero hablaros de una dolencia de la que quería hablar desde hace tiempo. Una dolencia que atormenta a muchos afectados/as de fibromialgia y síndrome de fatiga crónica, y a la que no se le suele prestar mucha atención: La Disfunción temporomandibular, Síndrome...

leer más

FIBROMALGIA Y SFC. SUPERAR UN BACHE EMOCIONAL

En esta enfermedad –síndrome- sabemos que hay días, muchos, que son realmente malos. Auténticos días de “M”. Días en los que nos duele tanto todo y nos encontramos tan mal, que nos sentimos tan limitados, tan tan pequeños/as, tan poco capaces de afrontar la vida, y...

leer más

FATIGA CRÓNICA. EL MICROBIOMA INTESTINAL NO ES NORMAL

En este blog he hecho referencia en muchas ocasiones a algo que yo he venido experimentando en mí misma en mi recuperación: la gran importancia que el intestino tiene en nuestra enfermedad. Ahora, no somos solo los pacientes los que nos hemos dado cuenta de esta...

leer más

FIBROMIALGIA Y FATIGA. DIFICULTAD PARA PENSAR.

Quiero hablar hoy de otro de los síntomas que sufrimos los enfermos/as de esta enfermedad. Un síntoma menos conocido que el dolor, y no menos doloroso que la incomprensión: la niebla cerebral, fibroniebla, fibro-nieblina, nieblina mental, fibro fog, o brain fog. Si...

leer más

Share This

DESCARGA YA EL EBOOK CON LAS 12 CLAVES DE MI RECUPERACIÓN DE LA FIBROMIALGIA

DESCARGA YA EL EBOOK CON LAS 12 CLAVES DE MI RECUPERACIÓN DE LA FIBROMIALGIA

Enhorabuena, ya te has inscrito!